
Soy un sujeto quisquilloso, no acostumbro a estar 5 minutos tranquilo y en paz, a veces ni cuando duermo; cuando lo logro generalmente es por 2 posibles razones: estoy leyendo o cagando (y en ocasiones ambas).
No me gusta leer en las bibliotecas, ese silencio disciplinario lo único que logra es distraerme y ponerme a divagar, pero a la vez con demasiado ruido tampoco me gusta leer; ir a un parque o a una calle silenciosa y leer sentado a la sombra de un árbol sobre la cajuela de mi coche es algo milagroso para mi. Y si con todo eso tengo cigarrillos el día se pone mejor.
Amo la lluvia, oírla, verla, mojarme, los rayos, truenos. Amo absolutamente todo de la lluvia, me hace sonreír.
Odio los coches porque odio manejar, me gusta conducir pero lidiar con los imbéciles que no respetan lo elemental de las reglas de tránsito me es molesto. Prefiero caminar, caminar es el mejor modo de transportarse aunque se tarde uno el triple de tiempo en llegar al destino.
Las mujeres son razón de desvelos, algunas más que otras, pero todas hacen que me enfoque y me pierda a la vez, en especial si se trata de unas cuantas mujeres que me rodean que me traen siempre adivinando lo que harán después.
Ya no me gustan las vacaciones, tener cosas que hacer y ocupar la mente (sean exigentes o no tanto) es lo mejor, el ocio y el aburrimiento son los asesinos de neuronas.
La música, siempre encontraré algo que me ponga contento, sea blues o rock, metal o billy.
Me gusta la televisión con contenido; cosas bien hechas y planeadas. Ver TV es peligroso o maravilloso según se haga, si se ven cosas vacías y estúpidas puedes convertir tu cerebro en un yogurt; si lo haces de forma imprudente, aún si es un programa con contenido, puedes perder la línea que divide lo fantástico de lo real.
Los placeres de la vida pueden ser vagos o incoherentes, pero al hacerte disfrutar de los momentos se convierten en valiosos… Estos son algunos de mis simples placeres
¿Y los tuyos?
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